Revista de Análisis Plural

Banca convencional versus banca ética: palancas de éxito de la banca con valores

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La crisis financiera que estalló en 2008 ha revolucionado el sector bancario. Las malas prácticas de muchas entidades han provocado que muchas de ellas desaparezcan y que algunas de las que han sobrevivido se enfrenten ahora a un problema de credibilidad. El Informe Grayling (2015), por ejemplo, destaca que el 76% de las personas no confía en los bancos. Esto explica que la mayoría hoy en día hayan hecho cambios muy importantes en sus valores y sus prácticas. Con todo, sin embargo, todavía hay una parte creciente de la población que demanda nuevos valores que afectan a los objetivos y los productos bancarios. Por ejemplo, aumenta el interés por los temas relacionados con la sostenibilidad, debido, principalmente, a la ola de información sobre los problemas a los que el mundo se enfrenta. Así, según Forética (2016), seis consumidores de cada 10 dicen que, en caso de tener que elegir entre dos productos con características similares, siempre escogerán el más sostenible, aunque sea más caro. Se trata de factores que explican el creciente interés por la banca ética.

Oriol Amat. Catedrático de la UPF, economista y presidente de ACCID. Miembro de la RAED.


Valores y rentabilidad
La banca ética, de acuerdo con los principios de la Alianza Global por una Banca con Valores (GABV), se inspira en valores como los siguientes:

  • Sostenibilidad y sociedad: los beneficios deben conseguirse mediante actividades que beneficien el medio ambiente y la sociedad. Por tanto, el fin son las personas y la sostenibilidad, y la rentabilidad es sólo un medio y no el objetivo final. Los bancos convencionales, en cambio, utilizan el dinero para maximizar la rentabilidad financiera.
  • Economía real: el dinero debe utilizarse para mejorar la economía real, y no la especulación financiera.
  • Transparencia: es necesario informar a clientes e inversores para que sepan exactamente en qué se invierte su dinero.

La aplicación de estos valores puede suponer una pérdida de rentabilidad. De hecho, mientras que los bancos convencionales pueden llegar a tener una rentabilidad de hasta dos dígitos en los períodos financieros expansivos y acumular grandes pérdidas en periodos de recesión, la banca ética puede garantizar entre un 4% y un 8% de rentabilidad estable, tanto en periodos expansivos como de recesión.

En los bancos éticos, no hay bonus (retribución variable) ni salarios extremadamente altos. El abanico salarial (diferencia entre el salario más bajo y el más alto) se suele situar entre 1 y 10, mientras que en los bancos convencionales este rango es de 1 a 600 o más

En crecimiento
A continuación, analizamos las principales palancas que explican el importante crecimiento que está experimentando la banca con valores:

  • Productos financieros que fomentan un mundo mejor: la banca con valores invierte en préstamos y fondos de inversión para iniciativas relacionadas con las energías renovables, las microfinanzas o el comercio justo. Por tanto, no invierte en compañías con intereses en sectores como las apuestas, las armas, la energía nuclear, la ingeniería genética o la agricultura intensiva. Tampoco incluye compañías que vulneren los derechos de los trabajadores o los derechos humanos, así como las que se encuentren involucradas en casos de corrupción.
  • Menor riesgo de los productos financieros: mientras que los bancos convencionales invierten en instrumentos financieros complejos y en determinados paraísos fiscales donde no hay requisitos de información, la banca ética se abstiene. Los bancos éticos prefieren operaciones con menor riesgo e invertir en compañías que tengan un impacto positivo en la economía real.
  • Avaluación de préstamos: un banco convencional concede un préstamo cuando el cliente tiene una solvencia favorable, garantías y capacidad de devolución. En el caso de la banca ética, también es fundamental prestar dinero a empresas relacionadas con el medio ambiente, la cultura y la sociedad. Por lo tanto, además de la solvencia del cliente y la viabilidad de su proyecto, es imprescindible que el dinero se preste en proyectos coherentes con los valores del banco (sostenibilidad, economía real…).
  • Política con las personas que trabajan en el banco: la selección se hace teniendo muy en cuenta que los valores de la persona estén en línea con los del banco. Las prácticas de recursos humanos deben ser coherentes con los valores. Así, en los bancos éticos, no hay bonus (retribución variable) ni salarios extremadamente altos. El abanico salarial (diferencia entre el salario más bajo y el más alto) se suele situar entre 1 y 10, mientras que en los bancos convencionales este rango es de 1 a 600 o más.
  • Transparencia y modelo de RSC: el nivel de transparencia es otro factor diferencial. En los bancos éticos, se informa a los clientes del destino de su dinero para que el cliente pueda saber a dónde va a parar.

Palancas como las mencionadas explican que en los últimos años los bancos con valores hayan estado experimentando un crecimiento muy importante en todo el mundo. También hay que tener en cuenta que su peso sigue siendo reducido y, por tanto, tienen todavía margen para crecer, ya que existe una parte creciente de la clientela que demanda sus productos y enfoques.

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