La Coordinadora Española de Polígonos Empresariales (CEPE) se ha consolidado como la voz de referencia del tejido industrial asentado en los parques empresariales del país. Con más de 25 años de trayectoria, CEPE centra ahora el foco en la modernización de los polígonos industriales para dar respuesta a la transformación que está viviendo el tejido productivo de España. Hablamos con su presidente, Alejandro Rubia, sobre los retos de gestión, rehabilitación y digitalización de las áreas empresariales del país.
ADRIÀ GRATAOS TORRAS
Nuestros polígonos necesitan una actualización profunda para responder a las nuevas demandas del tejido productivo
Tras 25 años de trayectoria, ¿cómo definiría el momento actual de la Coordinadora Española de Polígonos Empresariales (CEPE)?
CEPE atraviesa uno de los momentos más sólidos y estratégicos de su historia. Después de más de 25 años de trabajo, hemos pasado de centrarnos en las necesidades básicas de los polígonos (infraestructuras, accesos o mantenimiento) a impulsar un proceso de transformación basado en la calidad, la sostenibilidad y la innovación.
Hoy CEPE se ha consolidado como el interlocutor ante las administraciones públicas y como la voz de más de mil áreas industriales en toda España. Uno de los hitos más relevantes ha sido el impulso de la Marca Q de Calidad de los Polígonos Empresariales, una certificación pionera en Europa que reconoce la excelencia en la gestión y la mejora continua de los espacios productivos.
¿Cuáles son hoy por hoy los principales retos y oportunidades que afronta la red de polígonos industriales en España?
Los polígonos empresariales españoles afrontan un momento decisivo. Los retos estructurales siguen siendo importantes: la modernización de infraestructuras, la digitalización, la eficiencia energética y la mejora de la gestión y gobernanza de muchas áreas industriales. Todavía existen desigualdades notables entre territorios, y buena parte de nuestros polígonos necesitan una actualización profunda para responder a las nuevas demandas del tejido productivo y a los retos de sostenibilidad.
Los polígonos empresariales españoles afrontan un momento decisivo
Sin embargo, el contexto también presenta grandes oportunidades. La transición ecológica, la digitalización industrial y la apuesta europea por la reindustrialización están generando un nuevo escenario en el que los polígonos pueden convertirse en espacios estratégicos para la innovación y la sostenibilidad. La nueva Ley de Industria, actualmente en tramitación parlamentaria, representa una oportunidad histórica para consolidar este proceso de modernización. Si finalmente incorpora mecanismos de apoyo a la gestión, rehabilitación y digitalización de las áreas empresariales, supondrá un impulso definitivo para que los polígonos de todo el país se conviertan en entornos industriales modernos, competitivos y sostenibles, alineados con la estrategia industrial y climática de España y de la Unión Europea.
¿Qué logros destacaría en la profesionalización de los polígonos industriales españoles?
A pesar de los avances de los últimos años, el porcentaje de polígonos empresariales con una gestión profesionalizada en España sigue siendo bajo. La mayoría de las áreas industriales carecen de una entidad gestora estable, con recursos y estructura técnica, lo que dificulta su modernización y la prestación de servicios comunes de calidad. Esta realidad evidencia la necesidad de seguir impulsando modelos de gestión más sólidos, con personal cualificado y una planificación estratégica a largo plazo.
Dicho esto, sí se ha producido un avance en la profesionalización de la gestión. Cada vez son más las entidades de conservación, asociaciones de empresarios y administraciones locales que comprenden que la competitividad de un territorio industrial no depende solo del suelo disponible, sino de la calidad de su gestión, de su mantenimiento y de los servicios que ofrece a las empresas.
La nueva Ley de Industria, actualmente en tramitación parlamentaria, representa una oportunidad histórica para consolidar este proceso de modernización
¿Qué papel están jugando los parques empresariales inteligentes en el tejido productivo del país?
Los parques empresariales inteligentes son la clave para modernizar y revitalizar el tejido industrial español. Conviene recordar que una gran parte de los polígonos de nuestro país se desarrollaron en los años ochenta y noventa, en un contexto económico y tecnológico completamente diferente. Las necesidades de entonces poco tienen que ver con las de hoy, cuando la conectividad digital, la movilidad sostenible, la eficiencia energética y la seguridad son factores esenciales de competitividad.
Por eso, la modernización de estas áreas es ya una prioridad. Los parques empresariales inteligentes incorporan tecnologías que permiten una gestión más eficiente y sostenible, con sistemas de control de accesos, videovigilancia, alumbrado inteligente, sensorización ambiental, gestión energética o cartelería digital, entre otros. Todo ello convierte a los polígonos en entornos más seguros, sostenibles y atractivos para la inversión. Desde CEPE trabajamos para que esta transformación sea una realidad en todo el país.
¿Cómo se está abordando la transición ecológica desde los polígonos?
La transición ecológica en los polígonos avanza con paso firme gracias, sobre todo, a la creciente colaboración público-privada. En CEPE apostamos decididamente por este modelo, porque entendemos que la sostenibilidad de las áreas industriales no puede abordarse solo desde el ámbito empresarial: requiere una visión compartida con las administraciones y con las entidades que promueven el desarrollo económico regional. Aun así, el reto sigue siendo enorme.
Aún estamos lejos de poder hablar de polígonos empresariales plenamente sostenibles
¿Estamos, pues, todavía lejos de tener espacios industriales realmente sostenibles?
Sí, aún estamos lejos de poder hablar de polígonos empresariales plenamente sostenibles, y una de las principales razones es la falta de profesionalización en su gestión. La sostenibilidad no depende solo de instalar paneles solares o mejorar la iluminación: requiere una gestión técnica, planificada y coordinada. Por eso es importante que los polígonos cuenten con entidades gestoras profesionalizadas, con recursos, planificación y visión estratégica a largo plazo.
Si bien ya contamos con casos de éxito, desde CEPE llevamos años insistiendo en la necesidad de una gestión profesional.
¿Cree que las administraciones públicas están suficientemente alineadas con las necesidades los polígonos industriales?
En los últimos años se ha producido un cambio muy relevante: por primera vez, las administraciones públicas están empezando a reconocer el papel estratégico de los polígonos empresariales dentro de la política industrial y territorial. Durante décadas, los polígonos quedaron fuera de la planificación económica, pero hoy percibimos una mayor sensibilidad y compromiso institucional hacia su renovación. No obstante, el reto ahora es dar continuidad a este impulso, consolidar la cooperación entre administraciones y entidades gestoras, y traducir estas leyes en acciones concretas, financiación estable y resultados que sean tangibles sobre el terreno.











