La afiliación al régimen especial de trabajadores autónomos en España cayó el año pasado por primera vez en la última década. El incremento de los precios, una morosidad persistente y la incertidumbre en la cadena de suministro mundial hacen que los trabajadores autónomos no afronten el 2023 con optimismo.
El Banco de España prevé que la economía del país crezca un 2,3% en 2023. Una cifra que consolidaría la recuperación económica del Estado y haría encadenar tres años de ejercicios consecutivos de avance económico tras los estragos provocados por la pandemia en 2020. Sin embargo, este crecimiento no será igual para todo el mundo.
Los trabajadores autónomos han sido los más damnificados por el contexto económico del último lustro. De hecho, 2022 se cerró con la primera caída de profesionales autónomos de la última década, con un retroceso de 1.204 trabajadores por cuenta propia en el conjunto del Estado español. La caída del número de trabajadores autónomos fue testimonial (-0,04%), pero refleja el incremento de dificultades del contexto social y económico para el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
Consecuentemente, las tendencias del primer semestre del 2023 tampoco son esperanzadoras. Según datos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), a finales de junio de 2023 el número de trabajadores autónomos en España se ha mantenido estable, con cerca de 3,3 millones de afiliados a la Seguridad Social. Por comunidades autónomas, en Cataluña el número de trabajadores autónomos se sitúa en 561.000 (un ínfimo crecimiento del 0,1%), y solo se registran incrementos en los territorios donde el turismo tiene un peso más grande; Baleares y Canarias, han crecido un 2,2%, la Comunidad Valenciana un 0,9% y Andalucía un 0,5%.
Solo un 20% de los autónomos prevén incrementar su facturación en 2023
Los primeros meses del 2023, a nivel global, no han sido positivos para los autónomos. El barómetro de situación de los autónomos del primer trimestre de 2023 de la ATA constata que solo un 20,8% de los autónomos españoles han incrementado su facturación durante el primer trimestre del año. En cambio, un 33,6% asegura que su negocio ha evolucionado negativamente este 2023 y un 45,6% se ha mantenido estable.
Por otro lado, las previsiones para la segunda mitad del año tampoco son esperanzadoras. Solo un 19,7% de los autónomos es optimista al obtener una facturación superior este año, respecto al 2022, mientras que un 32% cree que su margen de beneficios decrecerá.
La caída del número de trabajadores autónomos fue testimonial (-0,04%), pero refleja el incremento de dificultades del contexto social y económico para el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
Los datos de la ATA también muestran cómo un 22% de los autónomos han visto caer su facturación más de un 10% durante el primer trimestre del año. En cambio, solo un 8% de los autónomos han incrementado sus ingresos más de 10 puntos durante los primeros meses del año.
La hiperinflación y la morosidad: los retos inmediatos para los autónomos
La inflación, sobre todo provocada por el incremento de los precios energéticos, hizo aumentar el coste de la vida un 5,7% durante el año pasado. La cifra, a pesar de no ser alarmante, sí que esconde una gran dificultad, principalmente para los comercios: el incremento de más de un 15% de los precios de los alimentos. Esto hace que los autónomos identifiquen en la hiperinflación (que ha proseguido su senda alcista durante los primeros meses del 2023) una de las principales trabas para sus negocios.
Según el I Informe Hiscox de pymes y autónomos, el incremento de los precios es un arma de doble hilo que afecta directamente los autónomos. Por un lado, aumenta los costes fijos de mantenimiento de los negocios y obliga a subir los precios de las ventas, afectando la facturación. El ATA constata que el 70% de los autónomos han tenido que incrementar precios durante el último año, y un porcentaje similar cree que los tendrá que subir todavía más en los meses próximos.
Por otro lado, la inflación también incrementa los plazos de pago y dispara el riesgo de morosidad. Todo ello hace que los autónomos identifiquen el incremento de los costes de producción (60,9%), la caída de actividad (39,4%) y los problemas de la continuidad de negocio (33,8%) como las principales preocupaciones para los trabajadores autónomos.
El informe de Hiscox concluye con una alerta que los autónomos hace meses que reivindican: “la actividad de las pymes y los autónomos es cada vez menos rentable”. Ante esta problemática, el informe aboga para “aumentar la medida de los negocios para lograr mejores estructuras de costes, mayor productividad y competitividad”.
Todo ello hace que los autónomos identifiquen el incremento de los costes de producción (60,9%), la caída de actividad (39,4%) y los problemas de la continuidad de negocio (33,8%) como las principales preocupaciones para los trabajadores autónomos.
Más de la mitad de los autónomos han visto reducida su cuota a la Seguridad Social
Este 2023 se ha iniciado con un cambio histórico para los autónomos: el nuevo sistema de cotizaciones, que determina el coste de la cotización a la Seguridad Social según los ingresos reales. Con 15 tramos establecidos, a partir de este año, los autónomos tienen que estimar sus ingresos para adaptarlos a su cotización. Y, a la espera de los ajustes que se harán a finales de año, hasta ahora la medida ha estado beneficiosa para más de la mitad de los autónomos. Como mínimo así lo constata el barómetro del ATA, que asegura que el 53,1% de los trabajadores autónomos han visto disminuida su cotización. El porcentaje de profesionales por cuenta propia que se han visto obligados a pagar más ha estado del 33%.
Estos datos constatarían las estimaciones del gobierno español, que calculaba que el 75% de autónomos pagarán el mismo o incluso menos con el nuevo sistema de cotización. El adelanto del contexto económico y la evolución de los precios acabarán de determinar si 2023 confirma las dificultades crecientes para los trabajadores autónomos en España, o si se revierte la tendencia.












