Revista de Análisis Plural

Población activa. Crecimiento económico y social

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La viabilidad de nuestro sistema económico, social y laboral se sustenta en base a tres elementos: la cualificación de la población autóctona, la natalidad y la inmigración. Así, teniendo en cuenta datos como que el crecimiento vegetativo en España continuará siendo negativo en los próximos años -somos el segundo país de la UE con menos nacimientos; si bien se prevé un saldo migratorio positivo que incremente la población hasta 2033-, el progresivo envejecimiento de la población o que, con un 17,9% de abandono escolar, ocupamos el séptimo puesto en la lista del fracaso escolar de la UE, es necesario actuar con celeridad sobre estos parámetros para afrontar la caída de la población activa.

Coordinación: Mundo Empresarial en colaboración con la Cecot.


Medidas de corrección

Pere Ejarque.
Responsable de intermediación laboral de Cecot Persona i Treball. 

El crecimiento económico de un territorio se ha sustentado, históricamente, en la correlación entre población activa y PIB. Los datos demográficos que hemos aportado nos indican que, para continuar en la senda de crecimiento, la población activa no experimentará un aumento suficiente –año 2030– o que incluso disminuirá significativamente –año 2050. Este hecho, añadido a la vulnerabilidad por razones de formación y cualificación de amplias capas de la sociedad, y a la necesidad de gestionar con acierto los flujos migratorios, pone al país delante de la necesidad de construir una estrategia sólida para hacer frente a la situación.

Por ese motivo, desde entidades como la Cecot, entendemos que urge poner las bases para una estrategia que todos sabemos que requiere de un tiempo a medio plazo para empezar a revertir una situación que no solo afecta a nuestro mercado de trabajo, sino que tiene incidencia sobre las pensiones, la sanidad o la enseñanza.
Así pues, nos aventuramos a proponer algunas acciones que cabría impulsar en las políticas de formación-acompañamiento; las de familia y natalidad; y finalmente, propuestas relativas a la política migratoria.

Mejor formación y orientación profesional
España continúa con un índice de paro muy elevado –un 14% en junio de 2019– y con amplias capas de la sociedad en situación de riesgo de exclusión. Además, alrededor del 50% de la población tiene estudios sólo hasta la secundaria obligatoria y el fracaso escolar llega al 17,9% en 2018. La vulnerabilidad social es elevada. En este contexto, son prioritarias políticas encaminadas a disminuir el riesgo de exclusión de la población autóctona y que ofrezcan respuesta mediante la formación, el acompañamiento y la orientación, por ejemplo: fomentando la formación ocupacional y de recualificación para las personas en búsqueda de empleo; estableciendo programas de acreditación de competencias profesionales; instaurando un compromiso para la cualificación a lo largo de la vida laboral; facilitando el acceso a programas de teleformación mediante el uso de nuevas tecnologías o estableciendo acuerdos sectoriales para programas de alternancia formación-trabajo.
En una vertiente más de acompañamiento, se podrían proponer programas de orientación profesional a lo largo de la vida laboral; una atención individualizada a personas en riesgo de exclusión social, con visión global que tenga en cuenta tanto el ámbito personal como el profesional; así como definir políticas de orientación para reconducir el fracaso escolar.

 

Son prioritarias políticas encaminadas a disminuir el riesgo de exclusión de la población autóctona y que ofrezcan respuesta mediante la formación, el acompañamiento y la orientación

Impulso de la natalidad
España cuenta, también, con la segunda tasa más baja de natalidad de la Unión Europea en 2018, un 7,6% según el INE, y el Eurostat de 2019 publica que también es el segundo país de la UE con la tasa de fertilidad más baja, equivalente a 1,31 hijos por mujer, sólo por delante de Malta (1,26), teniendo en cuenta que la media europea fue de 1,59 hijos por mujer en 2017.
En este aspecto, desde la Cecot proponemos el establecimiento de incentivos para la recuperación de la natalidad con acciones como: soportes indirectos a las familias con hijos, en especial en cuanto a la oferta de guarderías; promoción de la compatibilidad horaria y la racionalización de la jornada laboral; reducciones en las cotizaciones sociales o mejorando la protección laboral para madres trabajadoras. Añadiríamos, aquí, el impulso de la igualdad en la duración de los permisos de maternidad y paternidad o el ajuste de su duración.

Proactividad en política migratoria
Finalmente, en relación con la política migratoria, si bien, en 2018, el número de personas extranjeras empadronadas en España ha incrementado, debemos proyectar ese repunte en base a indicadores como la pirámide generacional, la tasa de nacimientos, la de crecimiento vegetativo, etc., y nos daremos cuenta de que vamos a necesitar un repunte mayor en los próximos años. Para facilitarlo, debemos ser proactivos en la articulación de la política migratoria y desarrollar acciones que incidan en los flujos migratorios y el acceso al mercado de trabajo: mejorando el acceso a las políticas específicas de formación continua y ocupación, o agilizando los trámites para la homologación de la formación y el reconocimiento de la experiencia profesional, conseguiríamos medidas que ayudarían a la inserción laboral para los sectores cualificados. También cabría velar por el buen funcionamiento de los procesos de reagrupación familiar, así como facilitar los permisos de trabajo de las personas reagrupadas.
Y para regular los flujos migratorios externos, se podría impulsar y dinamizar los mecanismos de contratación en origen cuando el mercado laboral no pueda absorber las demandas empresariales; crear planes de acogida para la integración efectiva de las personas inmigrantes o combatir la contratación irregular.
Por último, estamos convencidos de que una mayor cooperación entre países de origen y destino migratorio en materia de desarrollo y una limitación y compensación de la descapitalización humana de los países de origen podrían mejorar los flujos migratorios con los países de origen.

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