La inteligencia artificial ha dejado de ser una simple herramienta de apoyo para convertirse en un nuevo paradigma tecnológico definido por la autonomía de las máquinas, que son capaces de tomar decisiones tras un entrenamiento previo.
MARIONA SANZ. Responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS)
Esta evolución representa una oportunidad sin precedentes en campos como la ciencia y la industria, permitiendo avances acelerados en la detección de enfermedades o la automatización industrial debido a que el coste intelectual de estas tareas se reduce drásticamente, impactando de forma directa en la productividad global. Tradicionalmente, la adopción de la IA en las pequeñas y medianas empresas se centraba en barreras como la formación, el cambio cultural o la gobernanza; sin embargo, este enfoque está cambiando ante la velocidad de este nuevo escenario. La adopción ciudadana crece de forma exponencial, situando a España como el sexto país del mundo en uso de IA, con un 41,8% de la población utilizándola en su día a día, lo que significa que los trabajadores ya la han integrado de forma natural aunque las empresas mantengan curvas de adopción más prudentes.
Gran parte de la IA ya opera en las empresas mediante soluciones corporativas de grandes proveedores que incluyen funciones inteligentes para la elaboración de informes, contabilidad u optimización de inventarios. No obstante, existe un nivel superior de IA aplicada al núcleo del negocio con datos genuinos, que es la que realmente contribuye al futuro de los negocios al permitir desarrollar modelos, aplicaciones o agentes propios que generan una ventaja competitiva real. Para abordar este reto, el talento, la capacidad de inversión y la innovación abierta resultan claves. En este contexto, Europa enfrenta el desafío de la dependencia tecnológica, ya que las pymes suelen limitarse a soluciones de terceros países por la falta de recursos financieros para acceder a infraestructuras de computación de alto rendimiento (HPC) necesarias para la IA moderna. Se estima que el gasto europeo en servicios en la nube beneficia masivamente a la economía estadounidense, lo que subraya la necesidad de alternativas locales soberanas.
La adopción de la IA en las pequeñas y medianas empresas se centraba en barreras como la formación, el cambio cultural o la gobernanza; sin embargo, este enfoque está cambiando ante la velocidad de este nuevo escenario
Para mitigar esta situación, en abril de 2025 nació la BSC AI Factory en el Barcelona Supercomputing Center, destinada a poner la infraestructura de supercomputación al servicio del ecosistema industrial, las start-ups y las pymes. Esta iniciativa actúa como un catalizador público para suplir la falta de inversión privada, reducir la dependencia de los grandes gigantes tecnológicos extranjeros y asegurar que el desarrollo de la IA se alinee con los valores y la regulación europea definida en el AI Act. Su infraestructura se apoya en una mejora del sistema MareNostrum 5, incorporando arquitecturas informáticas de última generación diseñadas específicamente para el entrenamiento e inferencia de modelos de lenguaje grande (LLM) y sistemas de almacenamiento masivo optimizados para IA.
El acceso se gestiona mediante una ventanilla única con un equipo dedicado de gestores de cuentas que evalúan las necesidades específicas de cada empresa y ofrecen servicios de acompañamiento técnico. Además de potencia de cómputo, se ofrecen decenas de bases de datos y más de 50 herramientas de código abierto desarrolladas por el propio centro o terceros. El proyecto fomenta un ecosistema de apoyo integral que incluye una aceleradora de start-ups, programas de formación, actividades de networking con otras fábricas de IA de la Unión Europea, hubs sectoriales y hackathons. El objetivo es atender a más de 2.000 pymes en un periodo de tres años, permitiéndoles desarrollar proyectos que impulsen su competitividad mediante el acceso a un conocimiento experto y una capacidad de cómputo que de otro modo sería inalcanzable. De este modo, la BSC AI Factory representa una oportunidad estratégica real para que el tejido empresarial supere la complejidad técnica y lidere la innovación en el nuevo escenario digital .


La adopción de la IA en las pequeñas y medianas empresas se centraba en barreras como la formación, el cambio cultural o la gobernanza; sin embargo, este enfoque está cambiando ante la velocidad de este nuevo escenario








