La empresa familiar catalana tiene una supervivencia 6 puntos superior a la no familiar y es más resiliente ante situaciones adversas
Barcelona, 16 de junio de 2026.- La empresa familiar es el eje fundamental de la economía catalana, tanto por su peso cuantitativo como por su impacto social, y muestra una capacidad de resiliencia y supervivencia mayor que la empresa no familiar. Así lo recoge el informe “La Empresa Familiar en Catalunya 2026: contribución y continuidad”, presentado por la Asociación Catalana de la Empresa Familiar (ASCEF) en el marco de la Asamblea de socios 2026, celebrada este lunes en Barcelona con la participación del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el consejero de Trabajo y Empresa, Miquel Sàmper.
El 92,3% de las empresas catalanas son familiares, generan el 76,9% del empleo privado y aportan el 70,3% del Valor Añadido Bruto.
Elaborado con la colaboración de las cinco cátedras de Empresa Familiar catalanas a partir de datos del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), el informe actualiza el publicado por la ASCEF en 2017.
VOCACIÓN DE PERMANENCIA Y MAYOR RESILIENCIA
La mayor singularidad de la empresa familiar es su vocación de perpetuarse a través de las siguientes generaciones. Su visión a largo plazo y su arraigo territorial fundamentan su mayor capacidad de resistencia y continuidad: muestran una tasa de supervivencia del 79,3%, frente al 73,6% de las no familiares, y la diferencia crece con los años (de 0,9 puntos a los 10 años hasta los 6,0 puntos a los 30 años).
Las empresas familiares recuperaron la facturación prepandemia ya en 2021, un año antes que las no familiares.
RENTABILIDAD Y SOLVENCIA SUPERIOR
Las empresas familiares tienen una rentabilidad económica y financiera superior desde 2015, y las más consolidadas (segunda generación y posteriores) están menos endeudadas y son más solventes que las no familiares; también son las que mejor pagan a sus trabajadores.
MÁS MUJERES EN LA DIRECCIÓN
Las empresas familiares catalanas son claramente más inclusivas con las mujeres: el porcentaje de mujeres directivas oscila entre el 21,5% y el 27,1%, frente al 12,7%-21,5% de las no familiares.
“El informe revela la alta capacidad de resistencia y continuidad de la empresa familiar, y nos plantea tres grandes retos: crecer para ganar competitividad, garantizar la sucesión generacional y contar con un entorno estable donde desarrollar nuestras empresas a largo plazo”, afirma Rosa Tous, presidenta de la ASCEF.
Sobre ASCEF: la Asociación Catalana de la Empresa Familiar agrupa alrededor de 150 empresas familiares catalanas de todos los sectores, con el objetivo de dar visibilidad a este modelo empresarial.











