Artyplan es una empresa fundada en Barcelona en 1965 que ha sabido transformar un negocio tradicional en un proyecto competitivo en la era digital. Lo que comenzó como una copistería se ha convertido en una compañía de servicios integrales en comunicación visual y gestión documental. En los últimos años, la empresa ha experimentado un fuerte crecimiento en ventas y beneficios, confirmando el acierto de su apuesta por la tecnología, la diversificación y el valor añadido.
ORIOL AMAT. Catedrático de la UPF-BSM y presidente del Observatorio de la Pyme de Cataluña
Los cambios son constantes y cada vez más acelerados. En este contexto hay que adaptarse y detectar nuevas oportunidades. Debemos ir surfeando constantemente para detectar nuevas olas-oportunidades
Ignasi Pietx. CEO dE Artyplan
DE LOS ORÍGENES HASTA HOY
Artyplan nació en 1965 en Barcelona impulsada por Ramon Torné Tarragó, nacido en Sarral (Conca de Barberà) en 1934. Tras una etapa formativa decisiva en la agencia de publicidad Brindis, identificó el potencial del sector gráfico en un momento de transformación de la comunicación visual. La empresa se constituyó inicialmente como una copistería especializada en la reproducción de planos y documentos técnicos en la calle Avenir, en un barrio con un entorno profesional con una gran presencia de arquitectos, diseñadores y empresas de servicios.

Desde sus inicios, Artyplan se posicionó como un proveedor de confianza, con una clara orientación al servicio, la rapidez y la proximidad con el cliente. Este modelo le permitió consolidar rápidamente una base estable de clientes y ampliar progresivamente la oferta hacia la impresión de papelería corporativa, catálogos y materiales editoriales. Durante los años ochenta, la empresa inició una primera expansión territorial con delegaciones en Reus y Tarragona, reforzando su presencia comercial y consolidando la marca como referente en servicios de reprografía y otros servicios emergentes e innovadores de reproducción gráfica.
Un punto de inflexión en la trayectoria de la compañía se produce con la incorporación de Ignasi Pietx i Rusiñol a la dirección a mediados de los años noventa. Se inicia una nueva etapa marcada por la profesionalización de la gestión, la reorganización de las líneas de actividad y una apuesta decidida por la innovación tecnológica en un contexto de profunda transformación del sector gráfico a raíz de la digitalización. Este proceso se consolida a finales de los noventa con la creación de una planta de alta producción en el polígono El Pla de Sant Feliu de Llobregat, que permite centralizar la actividad productiva y adaptar la organización a las nuevas posibilidades que ofrecen la conectividad digital e internet. Posteriormente, con la consolidación de divisiones específicas como la de gran formato y Artyplan Document, se amplía el alcance de sus servicios.
El verdadero cambio estructural se produce, por tanto, a partir de 2002, cuando Artyplan anticipa la transformación del sector y apuesta decididamente por tres ejes estratégicos: la diversificación hacia los servicios integrales de comunicación visual, la impresión digital avanzada y la digitalización documental.
Este posicionamiento le permite participar en proyectos de gran valor institucional, como la digitalización del Fondo Tarradellas en el monasterio de Poblet, fondos documentales de la Guerra Civil de los archivos de Salamanca o proyectos vinculados a la Biblioteca Nacional y la UOC (Universitat Oberta de Catalunya). Paralelamente, la participación como miembro fundador de la red ibérica Global Printers refuerza su capacidad competitiva y le permite ofrecer cobertura en todo el territorio español.
Actualmente, Artyplan cuenta con centros en Barcelona y Madrid —tras la adquisición de una planta en Alcorcón—, tres plantas productivas en Sant Feliu de Llobregat y centros en entornos universitarios, con más de 6.000 m² de instalaciones y un equipo de 88 profesionales.
La trayectoria de la compañía ejemplifica la transformación de una empresa de origen tradicional en un operador especializado en servicios gráficos y documentales de alto valor añadido, capaz de anticiparse a los cambios de un sector profundamente afectado por la digitalización.
La misión de Artyplan es acompañar a nuestros clientes a realizar una comunicación más efectiva, ofreciéndoles soluciones gráficas y visuales de alta tecnología tanto para producir como para gestionar de forma más ágil sus necesidades gráficas y documentales
Ignasi Pietx. CEO de Artyplan
EVOLUCIÓN RECIENTE: CRECIMIENTO Y CONSOLIDACIÓN
Uno de los aspectos más destacados de Artyplan es su evolución en los últimos años. Tras un periodo de transformación estratégica, la empresa ha entrado en una fase clara de crecimiento y consolidación del modelo de negocio (véase figura 1).

En la figura 2 se acompaña la evolución del activo, el patrimonio neto y el número de empleados.
Los datos que se muestran en la figura 1 reflejan una caída significativa en 2020 como consecuencia de la pandemia, especialmente intensa en un sector vinculado a actividades presenciales. Sin embargo, la recuperación posterior es rápida y sostenida. A partir del ejercicio 2021, la empresa comienza una trayectoria claramente ascendente que la lleva a superar los 10,7 millones de euros de facturación en el año 2024 y los 600.000 euros de beneficio neto.
Esta evolución se acompaña de un crecimiento sostenido de la plantilla y de un refuerzo progresivo del patrimonio neto mediante políticas de autofinanciación, que han contribuido a mejorar la solidez financiera de la empresa en un entorno sectorial en constante transformación, como muestra la figura 2.
MODELO DE NEGOCIO Y CLAVES DEL ÉXITO
Hoy Artyplan ha evolucionado hacia un modelo orientado a ofrecer soluciones integrales en comunicación gráfica y visual y de gestión documental. La producción gráfica continúa su crecimiento, especialmente en gran formato, cartelería, vinilos, packaging y elementos de punto de venta, con una orientación predominantemente hacia tiradas cortas y producción personalizada. Paralelamente, la digitalización documental ha ganado peso como línea estratégica, con proyectos para instituciones y grandes organizaciones que permiten generar relaciones estables con los clientes. La comunicación visual integra diseño, producción e implementación de soluciones, prestando especial servicio al sector de ferias y congresos, reforzando el papel de Artyplan como socio estratégico más que como simple proveedor. Este modelo híbrido combina ingresos recurrentes asociados a servicios, producción gráfica especializada y proyectos de digitalización de alto valor, reduciendo la dependencia de un solo segmento y mejorando la estabilidad de los resultados. En este contexto, iniciativas como la línea Green Print refuerzan el posicionamiento de la empresa en sostenibilidad y economía circular.
El sector gráfico fue uno de los primeros en digitalizarse, ya a inicios de los años 90, lo que transformó toda la cadena de valor: generó nuevas oportunidades, pero también la pérdida de algunos segmentos tradicionales
Ignasi Pietx. CEO de Artyplan
La evolución reciente de Artyplan responde a una combinación de factores estratégicos: la capacidad de anticipar el impacto de la digitalización, la inversión continuada en tecnología, la diversificación de actividades y una clara orientación al cliente. Como afirma Ignasi Pietx: “Artyplan es, por ADN, una compañía orientada al mercado y a los requerimientos de los clientes, que se distingue de las empresas gráficas al uso”.
Este conjunto de elementos ha permitido transformar progresivamente el modelo de negocio hacia actividades de mayor valor añadido, manteniendo al mismo tiempo las capacidades productivas que constituyen la base operativa de la empresa.
RETOS DE FUTURO
A pesar de la solidez de su posicionamiento actual, Artyplan afronta retos importantes en un sector maduro y competitivo. La reducción estructural de la demanda de impresión tradicional obliga a seguir avanzando hacia segmentos más especializados y los mencionados servicios de valor añadido.
Al mismo tiempo, la integración de tecnologías digitales avanzadas y de la inteligencia artificial abre nuevas oportunidades, pero también exige nuevas capacidades organizativas y profesionales. A ello se suma la necesidad de seguir invirtiendo en sostenibilidad e innovación para responder a las crecientes exigencias del mercado.
La trayectoria reciente de la empresa indica, sin embargo, que dispone de la capacidad de adaptación necesaria para seguir evolucionando y generar valor en un sector en plena transformación.
El caso de Artyplan muestra que, incluso en sectores maduros y sometidos a una fuerte disrupción tecnológica, es posible crecer si se anticipan los cambios y se apuesta por la innovación. La clave no ha sido abandonar el negocio tradicional, sino transformarlo progresivamente hacia actividades de mayor valor añadido. En un entorno empresarial cada vez más incierto, la capacidad de adaptación y la proximidad al cliente siguen siendo los principales factores de éxito.












