DLa 39.ª edición de los Premis PIMEC, la noche solidaria de las pymes, celebrada en el Palau Sant Jordi bajo el lema «Créixer és futur. Fem-ho gran» («Crecer es futuro. Hagámoslo grande»), ha puesto sobre la mesa uno de los grandes retos del tejido empresarial: ganar dimensión y competitividad. Pero la gala también ha reivindicado la otra cara del emprendimiento: acompañar a las personas empresarias cuando las cosas no salen bien y darles la oportunidad de volver a empezar.
Barcelona, 30 de septiembre de 2026.
Crecer. Esta ha sido una de las palabras más repetidas durante la 39.ª edición de los Premis PIMEC. Pero la gala ha dejado también otra idea menos habitual cuando se habla de éxito empresarial: antes de volver a crecer, a veces hay que haber podido volver a empezar.
La dimensión humana de la empresa ha aparecido desde los primeros minutos del discurso del presidente de PIMEC, Antoni Cañete. «Detrás de cada empresa siempre hay una persona», recordó en referencia al programa emppersona – Segunda Oportunidad, de la Fundació PIMEC, destinado a acompañar a empresarios y autónomos que atraviesan graves dificultades. Desde su puesta en marcha, en 2009, y hasta el cierre de 2025, el programa ha atendido a 2.594 personas.
No es un elemento accesorio: los Premis PIMEC se conciben también como la noche solidaria de las pymes. Las aportaciones recaudadas con motivo de la gala se destinan al programa emppersona – Segunda Oportunidad. Cañete resumió esta otra cara de la actividad empresarial con una idea clara: cuando un empresario o una empresaria cae, hay que ser capaces de acompañarle y ayudarle a volver a levantarse.
SEGUNDA OPORTUNIDAD CON NOMBRE PROPIO
Esta filosofía se ha concretado en el Reconocimiento CaixaBank–Fundació PIMEC a la Segunda Oportunidad Empresarial, concedido a Halitta Foods y a su fundadora, Rangtiem Hoomkwap.
El proyecto, dedicado a la importación y distribución de productos alimentarios africanos premium, ha sido reconocido por la capacidad de superación y la resiliencia emprendedora de su fundadora, que ha convertido dificultades vinculadas a la importación, la logística, la financiación y el acceso al mercado en una oportunidad para construir y consolidar un nuevo proyecto empresarial con propósito.
Su historia introduce un matiz importante en una noche dedicada al crecimiento: la trayectoria empresarial no siempre es una línea ascendente. Hay empresas que nacen, empresas que crecen y personas empresarias que tienen que reconstruirse antes de volver a intentarlo.
NO TENEMOS DEMASIADAS PYMES: EL RETO ES GANAR DIMENSIÓN
A partir de ahí, Cañete llevó el discurso hacia el principal reto que PIMEC quiere situar en la agenda económica: conseguir que las empresas que tienen capacidad y voluntad de crecer puedan hacerlo.
Comparó la estructura empresarial con la alemana: aquí, el 99,8 % de las empresas son pymes, frente al 99,7 % en Alemania. La diferencia aparece en el tamaño: el 94 % son microempresas, frente a aproximadamente el 82 % en Alemania. Según los datos expuestos por Cañete, las microempresas españolas generan cerca de 35.000 euros de valor añadido por ocupado, frente a casi 60.000 en las alemanas.
La tesis es que la dimensión condiciona la capacidad de invertir, innovar, incorporar tecnología, internacionalizarse, formar mejor a las personas y captar talento. Cañete también conectó esta cuestión con los salarios: defendió que deben crecer, pero vinculó su sostenibilidad al aumento de la productividad y la competitividad.
KAVE HOME: QUÉ SIGNIFICA HACERSE GRANDE
Si el discurso dibujaba la teoría, algunos de los premiados han aportado ejemplos. Kave Home, reconocida como Pime Plus, ha pasado de una facturación de 1,2 millones de euros en 2014 a 181 millones en 2024, multiplicándola por 150 en diez años, y ha extendido su actividad a más de 60 mercados.
Francesc Julià, CEO de la compañía, prefirió explicar el crecimiento más allá de las cifras. En su intervención identificó tres elementos que, a su juicio, explican una empresa capaz de perdurar y transformarse: un liderazgo capaz de rodearse de talento, una gestión prudente de los recursos y una mirada a diez años vista.
La idea de no «estirar el brazo más que la manga», reinvertir los beneficios para transformar la empresa desde dentro y tomar decisiones pensando más en la próxima década que en el trimestre siguiente convirtió su testimonio en una de las expresiones más concretas del lema de la noche.

DISTINTOS CAMINOS HACIA LA COMPETITIVIDAD
Los galardones han mostrado, a su vez, distintas maneras de crecer. 2M Engineering, premio a la microempresa más competitiva, ha pasado de facturar 54.935 euros en 2023 a 211.106 en 2025, al tiempo que incrementaba la inversión en innovación. Beor, premio a la pequeña empresa más competitiva, ha elevado las exportaciones hasta el 57 % de la facturación. Y Krypton Chemical, distinguida en la categoría de mediana empresa, distribuye sus soluciones en más de 70 países.
El resto de reconocimientos amplían la fotografía de la empresa más allá de la facturación. Druids Process Technology representa la proyección internacional de tecnología desarrollada en Cataluña; Theker Robotics, la capacidad de convertir innovación en productividad —con reducciones documentadas de los costes logísticos de hasta el 40 % respecto a la operativa manual—, y Pallars Fustes, empresa familiar de tercera generación, pone el acento en las personas, la transmisión intergeneracional del conocimiento y el territorio. B i B Grup, por su parte, vincula crecimiento y relevo generacional con el uso del catalán como elemento central de la identidad empresarial.
El público asistente eligió en directo al Gremi de Pastisseria de Barcelona para el Reconocimiento al Activismo Empresarial, entre las tres entidades finalistas.
LAS BARRERAS QUE NO CABEN EN UNA CUENTA DE RESULTADOS
El discurso de Cañete amplió después el foco hacia factores que condicionan la competitividad pero que desbordan a la empresa. Entre ellos, la vivienda: según los datos expuestos por PIMEC, el 63 % de las empresas afirma tener dificultades para cubrir puestos de trabajo, y la entidad señala el acceso a una vivienda próxima al lugar de trabajo como una de las causas. También situó la educación y la conexión entre formación, competencias y necesidades del tejido productivo como una inversión en competitividad.
Uno de los contrapuntos de la noche llegó con el debate sobre absentismo e incapacidad temporal. Cañete reclamó abordar lo que considera un problema estructural, insistiendo en que no se trata de culpabilizar ni a los trabajadores, ni a las empresas, ni al sistema sanitario. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, pidió rigor en el lenguaje y en los datos y remarcó que una baja médica no es absentismo. El matiz introdujo una réplica directa, pero sin desplazar el hilo empresarial de la gala.
La intervención institucional dejó también una idea que encaja con el hilo de la pieza: Salvador Illa defendió que la prosperidad generada por las empresas debe ser compartida y llegar al conjunto del territorio y de la sociedad. Más que abrir un bloque político propio, la idea refuerza la lectura de la gala sobre la relación entre crecimiento empresarial y progreso colectivo.
CRECER TAMBIÉN ES PODER VOLVER A EMPEZAR
Los Premis PIMEC han celebrado empresas que exportan, innovan, ganan dimensión o transforman sectores. Pero, junto a los casos de éxito, la 39.ª edición ha dejado una lectura menos habitual del crecimiento empresarial.
Porque detrás de una empresa que pasa de 1,2 a 181 millones de euros hay decisiones tomadas durante una década. Detrás de una microempresa que empieza a exportar hay personas que un día decidieron asumir el riesgo. Y detrás de un proyecto que fracasa puede seguir habiendo conocimiento, experiencia y capacidad emprendedora.
Quizá por eso, en una gala construida en torno al «Fem-ho gran», una de las ideas más potentes no ha hablado de tamaño. Ha hablado de volver a levantarse.











