La actualización de previsiones de crecimiento realizada por el FMI en julio de 2026 apela, como las de otros organismos internacionales, a “los vientos cruzados de la guerra y la tecnología”, para presentar la cifra del 3,0% como previsión para 2026, con una modesta revisión de una décima a la baja respecto a la estimación realizada en abril, pero mantienen un prudente optimismo para 2027, revisando al alza en dos décimas su anterior proyección.
JUAN TUGORES QUES. Catedrático emérito DE ECONOMÍA DE La UB
Como detalla la tabla adjunta, el “patrón” de inflexión a la baja para 2026 respecto a 2025, con un repunte para 2027, es el más generalizado. Como es habitual, se mantienen las divergencias entre economías avanzadas y emergentes, con un diferencial que se estrecha en 2026, así como con asimetrías dentro de cada grupo.
Oriente Medio es la región obviamente más afectada por estas dinámicas. Estados Unidos mantiene casi planas sus previsiones, mientras que en la zona euro se espera una cierta recuperación de Alemania, que sigue en niveles bajos de crecimiento, mientras que España tiene perspectivas de mejor nivel pero con inflexión a la baja. Y mientras India mantiene el patrón “en forma de V”, China ofrece dudas con una tendencia hacia registros más modestos.











