Revista de Análisis Plural

2030: objetivos de desarrollo sostenible

Vida submarina

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Hace casi un año, la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia distribuido en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para hablar sobre los principales retos que recoge este documento, contamos con la colaboración de siete colegios profesionales que nos dan su visión desde su ámbito competencial. En este artículo, tratamos el decimocuarto objetivo: cómo conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Texto: Jordi Carreras Doll. Biólogo especialista en Acuicultura. Miembro de la Junta del Colegio de Biólogos de Cataluña.


La declaración final de Kyoto (1997) reconoce que la pesca y la acuicultura desempeñan un papel fundamental en el suministro adecuado de alimentos, especialmente la acuicultura, al ser una de las principales alternativas para mantener la proporción de pescado en la dieta mundial frente a la degradación del medio marino y la sobrepesca.
Los cambios alimentarios y el incremento de la población hacen intuir que hacia el año 2020 habrá unas necesidades de 170 millones de toneladas de pescado al año, de las que habrá que cubrir un déficit de 40 millones con la cría controlada de especies acuáticas.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), una extracción de recursos pesqueros superior a los 100 millones de toneladas al año tendría unas consecuencias negativas irreversibles sobre los mismos marinos. No es que los peces se agotaran, pero la presión selectiva que ejerce la pesca extractiva se concentra en una de cada 1.000 especies acuáticas, y éstas son las que pueden peligrar.
Para comprenderlo mejor, recordemos que por «acuicultura marin»a se entiende la producción de especies de origen acuático, en cualquiera de sus fases del ciclo biológico y controlando de alguna manera estos organismos y su medio ambiente.

En 2020 habrá unas necesidades de 170 millones de toneladas de pescado al año, de las que habrá que cubrir un déficit de 40 millones con la cría controlada de especies acuáticas

Generar riqueza sostenible
A partir del año 1988 se disponen de técnicas para cultivar peces mediterráneos, y aunque es una práctica empresarial joven, que ha pasado periodos de incertidumbre y vacilación, ahora se está posicionando como una actividad de futuro, capaz de generar riqueza empresarial y comarcal.
Como toda actividad ganadera, la acuicultura marina genera residuos, pero las administraciones se han preocupado de que este sector sea sostenible y la han dotado de los adecuados protocolos de vigilancia ambiental para controlar y disminuir sus posibles impactos. En la actualidad, el sector dispone de criterios definidos para la realización de los estudios ambientales previos, el seguimiento de esta actividad y la interpretación de los resultados. Aunque los contenidos, diseño y ejecución de los Planes de Vigilancia Ambiental (PVA) de las granjas marinas pueden variar mucho.
Para contribuir a generar conocimiento y aportar soluciones a una posible pérdida de competitividad en las empresas y una inadecuada estrategia de gestión ambiental para las administraciones, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha financiado entre los años 2008 y 2011 el Plan Nacional «Selección de indicadores, determinación de valores de referencia, diseño de programas y protocolos de métodos y medidas para estudios ambientales en acuicultura marina». Este proyecto, con la participación de centros de investigación de seis comunidades autónomas y 20 empresas del sector, se ha dirigido a establecer las bases sobre las que diseñar protocolos y planes de seguimiento ambiental de la acuicultura, con el propósito de facilitar a las empresas el desarrollo de los estudios ambientales pertinentes, y simplificar las administraciones la gestión ambiental relativa a la acuicultura marina. Por el bien de este joven sector, esperamos que todas estas dificultades se irán superando.

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