En las últimas dos décadas, las empresas españolas han afrontado crisis financieras, una pandemia y profundas transformaciones tecnológicas. Han demostrado capacidad de adaptación, han generado empleo en niveles récord y han seguido creciendo. Sin embargo, la brecha de productividad con Europa permanece prácticamente inalterada. Este dossier analiza las causas de esa brecha y los retos que deberá afrontar la economía española para reducirla.
REDACCIÓN MUNDO EMPRESARIAL
España ha creado más empleo que cualquier otra gran economía europea en la última década. La economía es resiliente y el tejido empresarial vive.
La productividad por hora trabajada de España es un 20% inferior a la media de la zona euro. La brecha sigue prácticamente intacta veinte años después.
Fuentes: Eurostat · OCDE Economic Outlook 2025
EL CÍRCULO VICIOSO DE DIMENSIÓN

La mayoría de empresas españolas no tiene un problema de calidad: tiene un problema de escala. Sin dimensión suficiente, el margen para invertir es escaso. Sin inversión, atraer talento se vuelve difícil. Sin talento, la productividad no crece. Sin productividad, el salto dimensional no se produce.
Hay un agravante que rara vez se menciona. El diseño normativo español penaliza el crecimiento. Al superar los 50 trabajadores o los 6 millones de facturación, una empresa asume de golpe más de 20 nuevas obligaciones. El “escalón regulatorio” no impide crecer, pero encarece el paso. Con márgenes estrechos, muchas empresas deciden racionalmente no darlo.
Fuente: Círculo de Empresarios · Banco de España, Informe Anual 2025
Ni las grandes empresas españolas alcanzan la productividad de las pymes alemanas. No es un problema de empresas malas: es un problema de ecosistema

LA INVERSIÓN QUE NO LLEGA

Entre 2019 y 2024, la inversión productiva privada cayó casi dos puntos en relación con el PIB, pese a que la economía siguió creciendo. Mientras el sector privado reducía su esfuerzo inversor, el sector público no ha logrado compensar ese retroceso.
El sector privado lleva años retirándose de un espacio que el sector público no puede sustituir.
No es una caída genérica. La inversión que más ha retrocedido es la que más cuesta recuperar: capital fijo productivo, maquinaria, equipamiento, I+D e intangibles. Sin renovación de bienes de equipo, la productividad por hora se mantiene plana mientras los costes suben y los márgenes para reinvertir se estrechan.
Fuente: Funcas · Banco de Espanya, Informe Anual 2025
La inversión productiva privada cayó hasta el 10,7% del PIB en 2024, su nivel más bajo de los últimos cinco años
LA PRODUCTIVIDAD: EL TERMÓMETRO, NO LA ENFERMEDAD

España crece más que casi todas las grandes economías europeas y genera empleo en máximos. Y, sin embargo, la productividad por hora trabajada sigue un 20% por debajo de la media de la zona euro.
La explicación es estructural.
La última década ha sido de crecimiento intensivo en horas y trabajadores, pero de bajo valor añadido por hora. España ha creado mucho empleo — y eso es una fortaleza — pero en sectores donde cada hora genera menos valor que en las economías de referencia. Crecer en cantidad no es lo mismo que crecer en calidad.
El Banco de España lo cuantifica en su Informe Anual 2025: las empresas españolas tienen menor productividad que el resto de la eurozona en todos los tamaños empresariales. Cerrar esa brecha exigiría cerca de 20 años de crecimiento de productividad por encima de la media europea. No es un ciclo malo. Es una estructura.
Fuente: Banco de Espanya, Informe Anual 2025 · OCDE Economic Outlook 2025
REGULACIÓN: EL FRENO QUE ATRAVIESA TODOS LOS DEMÁS
La regulación no es únicamente una cuestión de mayor o menor intervención pública, sino también de cómo se diseña. Cuando el impacto administrativo y económico de las normas sobre quienes deben cumplirlas no se evalúa adecuadamente, aumenta la carga regulatoria para las empresas.
Este impacto suele ser especialmente significativo en las pymes, que disponen de menos recursos para asumir obligaciones administrativas, legales o de cumplimiento normativo.
A esto se suman dos frenos igualmente estructurales: el coste energético y el déficit de innovación aplicada. Los tres operan de forma externa a la empresa. No dependen de la calidad del empresario. Dependen del entorno en el que opera.
Las empresas dedican una media de 240 horas al año a tareas administrativas. El 40% ha aplazado inversiones debido a la incertidumbre regulatoria. Al superar los 50 trabajadores, las empresas pasan a asumir de golpe más de 20 nuevas obligaciones.
Fuente:Banco de Espanya, EBAE 2024 · Círculo de Empresarios
La industria electrointensiva española paga por la electricidad 2,5 veces más que la francesa y un 34% más que la alemana. Aunque España cuenta con una elevada capacidad de generación de energía renovable a bajo coste, el sistema tarifario no traslada esa ventaja a la industria.
Fuente: AEGE, Barómetro Energético, septiembre 2025
España destina el 1,5% del PIB a I+D, un máximo histórico, aunque aún se sitúa 0,74 puntos porcentuales por debajo de la media de la UE (2,24%). El principal reto está en su capacidad de trasladarse al tejido empresarial: muchas pymes carecen de los recursos para absorber la tecnología disponible.
Fuente: INE / Cotec, 2025
España ha reforzado su capacidad de generación renovable, pero esa ventaja todavía no se traduce en unos costes eléctricos competitivos para la industria
EL ESPEJO EUROPEO

En cincuenta años, Europa no ha creado ni una sola empresa desde cero con una capitalización superior a 100.000 millones de euros.
En EE.UU., seis
El problema no es que Europa sea inferior. Es que padece el mismo problema que España, a mayor escala. Las empresas europeas nacen bien — la ciencia es sólida, la formación es alta. El problema aparece cuando necesitan crecer.
El mercado financiero europeo — fragmentado en 27 jurisdicciones, sin un mercado de capitales unificado — no puede absorber a las empresas en fase de escalado. Las mejores startups buscan capital en EE.UU. y acaban trasladando la sede. Las ideas nacen aquí, pero crecen allá.
Draghi cifró en 800.000 millones de euros anuales la inversión adicional que Europa necesita. Un año después, solo el 10% de sus propuestas se ha implementado.
Fuente: Informe Draghi sobre Competitividad Europea, 2024 · CEPR, 2025
Los datos de este dossier explican los frenos del ecosistema. Pero no explican por qué algunas empresas consiguen liberar su verdadero potencial y crecer a pesar de ellos. Qué decisiones toman. Qué liderazgo aplican. Cómo gestionan el talento, el relevo o la innovación con los mismos condicionantes que frenan a otras. Esa es la pregunta que responde este monográfico.












